Los ritmos de aprendizaje y de adquisición de habilidades son diferentes en cada persona. Como padres, debemos saber respetar ese ritmo y no comparar con los demás,  pero siempre tenemos que estar atentos a que ese diferente ritmo no interfiera en las relaciones con los demás o en el proceso de aprendizaje.

Entre los cuatro y los cinco años, un 30 por ciento de los niños, no pronuncian la “r” correctamente, y es sobre los siete años cuando un 90 por ciento la adquieren.

El  rotacismo es una incapacidad para pronunciar ciertos sonidos o grupos de sonidos. Descartando un problema físico, puede deberse a ser un oyente de padres o familiares cercanos que lo pronuncien, por ejemplo. En cualquier caso, debemos saber que al pronunciar r-l-d, los puntos de articulación son muy cercanos, es decir, la distancia que recorre la punta de la lengua es muy pequeña, y la diferencia esta en la vibración. Se necesita una buena motricidad fina, que se va adquiriendo a lo largo de los años.

En la mayoría de los niños es habitual:

  • Ante la imposibilidad de articular la “r”, se sustituya por la “g”.
  • Sustituir  la “r”, por consonantes cercanas, como son “l” y “d”.

Es interesante que:

  • No se les haga repetir palabras que contengan la “r”,  si el niño no es suficiente mayor para que sea un problema, podemos crearlo.
  • El adulto repita correctamente la palabra que diga mal. Sin necesidad de separar sílabas para remarcar el error, simplemente como confirmación a lo dicho.

En caso de que su adquisición se prolongue en el tiempo, los profesionales trabajamos en varias sesiones con el niño y realizamos:

  • Ejercicios de relajación.
  • Ejercicios de motricidad bucal.
  • Ejercicios de respiración y soplo.
  • Ejercicios de repetición.
  • Y ejercicios más concretos que con un correcto asesoramiento podemos ir guiando a los padres interesados. Teniendo en cuenta que son ejercicios que cansan mucho y lo ideal es trabajarlos de manera constante y en sesiones corta

Desde aprendemosunidos fomentamos el tratamiento multidisciplinar y el asesoramiento de padres para solucionar cualquier dificultad de aprendizaje o trastorno.